La división entre materialismo dialéctico y materialismo histórico

El término “materialismo dialéctico” nunca fue usado por Marx o Engels, excepto Lenin, ni definido sistemáticamente por ninguno de ellos. El término fue introducido por el filósofo materialista revolucionario ruso del siglo XIX, Georgi V. Plejanov(9), así como la clasificación de materialismo dialéctico y materialismo histórico. La introducción de estos términos se puede interpretar como un intento de sistematizar los fundamentos filosóficos presentados por Marx y Engels. Lenin asumió por establecida esta división debido a que Plejanov era considerado el “Padre del Marxismo” en la Rusia del siglo XIX. En esta división, el materialismo dialéctico fue definido más tarde por Stalin como la aplicación de las leyes dialécticas a la naturaleza y el materialismo histórico como la extensión de las mismas a la historia y la sociedad(10). Sin embargo, esto es un groso error, pues es precisamente a la inversa: Marx desarrolló en sus trabajos el Materialismo histórico, ejercitándolo sin llegar a representarlo nunca como un sistema, y fue Engels quien, posteriormente, intentó extrapolar los métodos utilizados por su inseparable compañero en sus estudios de filosofía de la historia, para la construcción de lo que pretendía ser la ontología marxista, ontología que quedó bautizada como Materialismo Dialéctico (y esto sin necesidad de identificar el materialismo dialéctico con la versión consagrada del Diamat como doctrina oficial de la difunta Unión Soviética)

Materialismo dialéctico

El materialismo dialéctico es la corriente del materialismo filosófico de acuerdo a los planteamientos originales de Friedrich Engels y Karl Marx que posteriormente fueron enriquecidos por Vladimir I. Lenin y ulteriormente sistematizados por miembros de la Academia de las Ciencias de la ex Unión Soviética(1). Esta corriente filosófica define la materia como el sustrato de toda realidad objetiva (física) y subjetiva (el pensamiento) e interacción de la misma(2), emancipa la primacía e independencia de la materia ante la conciencia y lo espiritual, declara la cognoscibilidad del mundo en virtud de su naturaleza material, y aplica la dialéctica –basada en las leyes dialécticas propuestas por Engels– para interpretar el mundo. El materialismo dialéctico es uno de los tres componentes –la base filosófica– del comunismo marxista-leninista(3). Denominado “Diamat”, el materialismo dialéctico fue también la filosofía oficial de la ex Unión Soviética(4). Leer el resto de esta entrada »

Fútbol femenino

Artículo principal: Selección femenina de fútbol de Argentina
En comparación con el fútbol masculino, el fútbol femenino en la Argentina y del resto de los países sudamericanos de habla hispana, está evidentemente postergado, debido a una histórica marginación de las mujeres del fútbol impulsada por una visión machista del juego.[52] Si bien ya desde mediados de siglo, algunos clubes promovieron que las mujeres participaran en actividades deportivas y concurrieran a a los estadios a presenciar encuentros de fútbol, fue a partir de la Copa Mundial de Fútbol de 1978, jugada en Argentina, que las mujeres comenzaron a involucrarse con el juego, aunque principalmente como espectadoras, ya que la práctica recreativa es marginal y se encuentra excluída de las escuelas.[52]

En Argentina el fútbol femenino es amateur y está organizado por la AFA. Trece clubes han organizado equipos de primera que compiten en un campeonato nacional de primera división, que se lleva a cabo anualmente desde 1991. Entre esa fecha y 2007 incluído, sólo dos clubes han ganados el torneo: Boca (14) y River (7). Leer el resto de esta entrada »

Historia

El primer partido de fútbol en la Argentina se jugó en Buenos Aires el 20 de junio de 1867, donde hoy se encuentra el Planetario. Un monolito recuerda el lugar.Se considera al 20 de junio de 1867 como fecha de comienzo del fútbol argentino. Ese día se jugó en Buenos Aires el primer partido de fútbol formalmente organizado entre habitantes del país.[12] El partido fue convocado por el Buenos Aires Cricket Club, a iniciativa de los hermanos Thomas y James Hogg, que enfrentó al Buenos Ayres Football Club, fundado para la ocasión unos días antes, el primer club de fútbol argentino. El encuentro se jugó en los bosques de Palermo, en el lugar donde hoy se encuentra el Planetario, apenas cuatro años después de que se jugara el primer partido de fútbol moderno en el mundo, según las reglas de 1863. Desde entonces y durante varias décadas el fútbol se practicó en los clubes y escuelas fundados por los inmigrantes británicos.[13] [14] [15] Leer el resto de esta entrada »

Fútbol en Argentina

El fútbol en Argentina es el deporte más popular: el que tiene más jugadores federados (540.000 en 2002, equivalente al 1,4% de la población) y el más practicado por la población masculina en forma recreativa o no federada, desde la niñez, en la que alcanza a la casi totalidad, hasta los sesenta años.[1] Nueve de cada diez habitantes declaran ser simpatizantes de algún equipo de fútbol.[2] En el habla popular del país, también se suele utilizar las expresiones «fóbal», «fúbol» y «fulbo» para designar al deporte.[3] [4]

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se creó en 1893. Es la octava más antigua del mundo. El torneo de liga, jugado desde ese año, es el tercero más antiguo del mundo, detrás de las ligas británicas y holandesa.[5] Argentina es uno de los siete países que obtuvieron la Copa Mundial de Fútbol, ganándola en dos ocasiones (1978 y 1986) y alcanzando el subcampeonato en otras dos (1930 y 1990). Obtuvo también una medalla de oro olímpica (2004) y dos de plata (1928 y 1996); catorce veces la Copa América; y seis veces la Copa Mundial de Fútbol Sub-20. Los clubes de fútbol argentinos son los que han logrado mayor cantidad de veces la Copa Intercontinental (9) y Libertadores de América (21). Sumando los éxitos deportivos de los representativos nacionales y los clubes, el fútbol argentino masculino es el más laureado del mundo.[6] Leer el resto de esta entrada »

Visitante de gran longitud en la bahía de Matanzas

 

Pescadores en Matanzas refieren la visita en las aguas de la bahía del pez dama o tiburón ballena, de gran longitud y peculiares características, quien llega por estos días en busca de alimento en el plancton.

Los marineros que salen en las tardes detrás de bonitos y albacoras ven con asombro cómo el enorme animal se pasea por debajo de las embarcaciones y disfrutan del espectáculo de verle comer en la superficie succionando cantidades de agua, rodeado, además, de pelícanos y gaviotas.

El tiburón ballena (Rhincodon typus), es el pez más grande existente en el mar, su tamaño puede llegar hasta los 20 metros, es natural de los océanos Atlántico, Pacífico e Indico, y puede hallársele tanto en aguas costeras, oceánicas, tropicales o templadas. Leer el resto de esta entrada »

Rey de los Romanos

Rey de los romanos (Latín: Rex Romanorum) fue el título usado en el Sacro Imperio Romano Germánico por un emperador futurible, que no había sido coronado por el Papa, y que por lo tanto, no podía intitularse Emperador.

Origen

Desde tiempos carolingios se impuso la costumbre de que sólo el Papa podía dar la legitimidad al Emperador (desde las segundas coronaciones de Ludovico Pío en 816 y de Lotario I en 823) y que podía establecer y coronar al emperador (desde el Papa Juan VIII, 872-882); pero Enrique III no pudiendo tomar el título imperial hasta ser coronado en Roma por el Papa, pero queriendo invocar su supremacía (como suzerano) sobre los territorios pontificios, en virtud del Diploma Ottonianum [1] (962) y del Diploma Heinricianum (1020), empezó a denominarse Rex Romanorum. Pero fue desde la época de Enrique IV cuando esta intitulación la realizó constantemente antes de ser coronado, sobre todo en su querella con el Papa; por el contrario, el Papa se refería a Enrique como rex teutonicorum con lo que se oponía a su reconocimiento como emperador y de esta forma de que tuviera algún tipo de influencia sobre la autoridad del papado. Leer el resto de esta entrada »

Región de Bruselas-Capital

La Región de Bruselas-Capital (francés: Région de Bruxelles-Capitale, neerlandés: Brussels Hoofdstedelijk Gewest) o bien Región de Bruselas (francés: Région Bruxelloise, neerlandés: Brusselse Gewest) es una de las tres Regiones que componen Bélgica. Esta región, bilingüe según los estatutos municipales, está habitada por belgas que pertenecen a las dos principales comunidades lingüísticas del país: la comunidad francesa. Se estima que 45% de la población bruselense es francófona por el origen de su lengua materna, 15% flamenca y 40 % hablan otras lenguas (que utlizan básicamente como lingua franca al francés). A causa de la presencia en su territorio de numerosas instituciones internacionales, se encuentra igualmente entre las concentraciones más importantes de habitantes nacidos de otros países de la Unión Europea. A esto se suman numerosos inmigrantes procedentes del Magreb (especialmente de Marruecos) de Turquía, de América, de África (especialmente de la República Democrática del Congo, antigua colonia belga) y de Europa central, haciendo de la Región un conjunto cosmopolita y multicultural.

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Capital (política)

Una capital (del latín caput, capitis, “cabeza”) nacional es la ciudad donde residen el gobierno central, los ministerios y todos los organismos supremos de la administración de los Estados.[1] En un sentido lato, es la ciudad que tiene la preminencia en un campo social, cultural, económico o de otra índole (por ejemplo Milán es la capital de la moda o Jerez la capital del vino).[2]

En urbanismo se denomina capital al centro urbano (pueblo, villa, ciudad), siendo denominada así por su carácter económico-administrativo, normalmente agrupando diversas competencias para su mejor gestión. Según los países, las capitales pueden existir en diferentes niveles o jerarquías. Leer el resto de esta entrada »

Los componentes de la economía social

La economía social integra dos subsectores:

a) El subsector de mercado, integrado por las empresas con organización democrática (una persona, un voto) y con distribución de beneficios no vinculada al capital aportado por el socio.

Este subsector estaría formado, según Barea y Monzón, por las siguientes formas jurídicas:

b) El subsector de no mercado, que integraría a las instituciones privadas sin fines de lucro al servicio de los hogares.

Este subsector estaría integrado, según ambos autores referidos, por las siguientes formas jurídicas: